Este verano he decidido terminar proyectos que llevan algún tiempo parados, bien porque perdí interés en ellos (con esos directamente he tirado del hilo), bien porque apareció algo más interesante (o algos, varios algos). Y no estoy sola en mi empeño, he creado un hilo en mi grupo de Ravelry para cualquiera que se anime a hacer lo mismo este verano. Así nos animamos unas a otras y se nos hace más ameno.

Con este chal pasó que lo empecé para regalarselo a mi suegra por su
cumpleaños, y luego decidí que podría quedarle mejor un chaqueta, así
que lo aparqué y me puse a ello. La chaqueta quedó espectacular, pero
eso ya lo vereis en otro momento 🙂

 El patrón es casi totalmente improvisado. Me puse a jugar con la idea de
un chal triangular clásico, con pequeños diamantes en el cuerpo y un
calado ancho con abalorios para rematar.

Utilicé un hilo de seda y cabra de Don hilado por mi amiga Tatiana, de La Rueca Rusa. El resultado final es un chal clásico, muy ligero y ponible. Este diseño tiene muchas posibilidades, y seguramente repita.

La idea de los abalorios se me ocurrió a última hora, y he de decir que el resultado me encanta. He usado abalorios de cristal tornasolados. Son elegantes a la par que discretos, y dan mucho juego 🙂

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