En estos días le he estado sacando partido a mi nueva máquina de coser. Hasta L se ha beneficiado de ella. Sus nuevas hileras ya tienen un nuevo hogar, mucho mas adecuado que las fundas de plástico en las que venían.

Rebuscamos un poco en mis cajones y encontramos un buen trozo de polipiel, y un trozo de cinta al bies del tamaño exacto. Veinte minutos mas tarde yo había terminado una funda, y el había encontrado otro trozo de polipiel y unos botones perfectos para otra funda. No veas la de cosas que uno encuentra cuando rebusca 🙂

Esta es aún mas sencilla que la anterior. Los botones automáticos son remachados, a martillazos claro. El forro de tela de Ikea le da un aire sesentero que me encanta 🙂

El medidor de dedos para anillos ya tiene nuevo hogar. Y uno muy chulo 🙂

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