Colaboración con Dlana, y de como Jor_Dell se fue Pal Pino

Hace unos meses tuve la oportunidad de viajar a Asturias para impartir un taller en el V Encuentro de Tejedoras de Lamuño. Además de disfrutar de los paisajes, comer muy bien, reencontrarme con gente a la que quiero mucho y ponerles caras a gente a la que solo conozco por medio de redes sociales, conocí a Esther y Javier, los propietarios de Dlana.


Esta encantadora pareja impartió una charla sobre la raza merino española, su importancia histórica y su proyecto de recuperación de esta fibra. Tuve la oportunidad de tener en mis manos algunas de sus muestras y he de decir que me sorprendió. Es una fibra bastante más suave de lo que me esperaba, muy ligera y resistente (aguantó muy bien los tirones que le di cuando no miraban). Podeis creerme cuando digo que solo una gran fuerza de voluntad evitó que babeara allí mismo.


Lo cierto es que el último día coincidimos durante el desayuno, y después de charlar un rato sobre esto y aquello, Esther me dijo que tenían una proposición indecente que hacerme. ¡Una proposición lanera! Querían que diseñara un patrón con su lana. Lo que yo quisiera, y sin prisas. Y claro, me quedé mirándola con una cara de boba mientras en mi cabeza estallaban miles de fuegos artificiales. Sin darme cuenta la mandíbula se me abrió sola, y dije que si.

Sobre la marcha nos pusimos a darle vueltas al tema. Que podría diseñar, en este mercado tan saturado ya de patrones. De pronto miré a mi chico, y recordé aquel suéter que intenté tejerle y que dejé por imposible porque no le gustaba el diseño, ni la forma, ni el color, ni nada. Y entonces supe que tejería un jersey masculino, con el que me arrancaría aquella espinita y al que ni siquiera él pudiera ponerle pegas. Porque si algo no le gusta no se lo pone, da igual lo que le digas.

Después de varios intentos, muchas pruebas y más de una discusión creativa les presento a Jor_dell, un jersey cómodo, masculino, fácil de llevar y de combinar. Dedicado a mi compañero de estos últimos 23 años, al que le ha gustado tanto que ya me lo ha pedido en otro color.



Después de terminar el jersey necesitaba algo pequeñito que me ayudara a despejarme. Monté puntos para un gorro, y se me ocurrió que una boina podría quedar mejor, una boina calada, claro, y entonces recordé aquel calado tan fino que había visto no se donde…, y me volví a liar. El resultado es Pal Pino, una boinita de lo más chic, que se teje con menos de un ovillo de Dlana.




Podrás encontrarlos en la tienda de Dlana, en forma de kit con toda la
lana que necesites para tejerlos, con cuatro tallas a elegir en el caso del jersey, y una talla única muy versátil en el de la boina. Se tejen
rapidito, de una sola pieza y sin costuras. Y con agujas gruesas como a
mi me gusta. Las instrucciones están en castellano, bien claritas y
revisadas miles de veces para que no haya ni una coma fuera de su sitio.

Estoy muy contenta con el resultado, y también un poco atacada de los nervios, para que mentir. Formar parte de este proyecto, junto a tejedoras a las que sigues y admiras, hace que se te forme un nudo muy gordo en el estómago. Solo espero que mis diseños gusten tanto que muchas tejedoras elijan tejerlos.

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