Corría el mes de mayo, había terminado el Swapetines y no tenía ningún otro intercambio en mente. Peeero, en el grupo que creamos en Facebook para el Swapetines empezamos a fantasear con la idea de hacer un intercambio de bragas con lana picona.
Y así nació el Swapetanga. Desde Ravelry hicimos convocatoria a nivel nacional y nos presentamos 10 intrépidas voluntarias para tejer algo que, al menos conscientemente, jamás habríamos tejido, unas bragas/tangas/culottes.
Lo que yo envié: De momento es secreto, hasta que la receptora no lotenga en sus manos no puedo dar más detalles. Baste decir que me entusiasmé y me inventé este modelito tan cuco
Pero había un motivo para ello. Me envió un frasco de cristal de caramelos de violetas.¡Y llegó intacto!!
Además había chocolate (que llegó perfecto), y digo había porque ya no está; Una piruleta que no me acabaré este año, una lana ma-ra-vi-llo-sa, y una cajita de hojalata preciosa…, con mis bragas dentro!!
Y no solo las bragas, rojo pasión y caladitas. También me puso velitas aromáticas y un juego de marcapuntos de La Maison Bisoux que ya están en uso. Las bragas son para enmarcar, preciosas. Has acertado de pleno. Muchísimas gracias por mimarme tanto. 🙂








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