La caja pertenecía a un juguete de su hijo. Y cada cosita venía amorosamente envuelta con papel de gnomos y etiquetada con instrucciones para su uso posterior.
Mi sorprendedora de allende los mares trabajó duro y con primor, y obtuvo el efecto deseado. Aun sigo con la boca abierta y expresión alelada. Como me ha mimado por favor!!! Te, galletitas, alfajores, mermelada, velas aromáticas, gel de baño. L también te da las gracias 🙂
Pero la bota…, que pedazo de bota. La tengo colgada en la pared y no me canso de mirarla. Ella me dice que el bies no le quedó bien. Pero es perfecto. Así la gente me cree cuando les digo que alguien la hizo para mi. De lo contrario pensarían, y con razón, que la he comprado y que me salió carisima.Miles de gracias Dacilay, estoy orgullosisima de haber sido tu sorprendida.
La sorpresa no fue solo para mí. Dos personas mas tuvieron ese dia, y sin saberlo, su bota del intercambio. Gracias a nuestra hada madrina por su tiempo y su dedicación. O como diria Lo, por currarselo a muerte 🙂




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