…, la vida seguía su curso a un ritmo frenético. Agosto se esperaba relajado, pero llegó cargado de cursos y proyectos. Muchos proyectos, y hasta hubo tiempo de salir a escape unos días. Lo justo para reencontrarme con el Norte y perder de vista todo lo demás. Comer bien, dormir mucho, reencontrarme con buenos amigos y hacer amigos nuevos.
Y por su puesto, empaparme bien de toda esta belleza.
Recuperar la vieja costumbre de salir con los ojos cerrados en las fotos
Conocer la fauna local
Flipar con el paisaje….
…mucho…
Y disfrutar de un corto pero merecido descanso, y puede que pronto, tal vez, volver al Norte
Pero hasta entonces tengo lío para aburrir. Pronto más y mejor, que aún se puede 🙂











Deja una respuesta