Finalmente, el domingo, a las 03:00am, falleció mi querida compañera de curro. No pudo seguir peleando con el tumor y durmió hasta el final. Tenía 66 años, tres hijos, un marido enamorado, y unas ganas locas de vivir y hacer cosas. Nos ha dejado vacios y solos. Se la echa dolorosamente de menos. Su buen humor, su incesante charla, sus desayunos, su cariño, sus bromas.
Ya se lo que me van a decir. Estas cosas pasan. La pobrecilla, ya no sufrirá más. Ella no querría verte así. Fue lo mejor, dadas las circunstancias. La vida sigue…..
Ahora mismo estoy cabreada con el mundo y con Dios, en ese orden. Los católicos practicantes que no se ofendan, por favor. Mi estado actual de ofuscación es transitorio. No se preocupen, se me pasará enseguida, dadme un par de días y casi seré la misma. De verdad.

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