EN NAVIDAD

Vamos juntos a cortar el árbol a una granja de abetos de las afueras. Lo metemos en casa, nos peleamos con la base durante dos horas, y finalmente lo decoramos con adornillos hechos en casa, y algunos comprados en algún mercadillo navideño o heredados de la abuela.

Encendemos la vela de adviento cada domingo hasta Navidad.

Preparamos juntos una mega cena, que consumimos bien regada con glück, tras la cual damos cuenta del tradicional Ris a la amande. El que encuentra la almendra entera en su bol de postre recibe un regalo extra.

Tras la cena damos un largo paseo por el bosque. Aullándole a la luna y quemando bengalas.

Cantamos villancicos mientras bailamos alrededor del abeto (Y de la casa) decorado con velas encendidas para la ocasión (Y con corazones rellenos de chuches)

El Julenisse reparte los regalos de navidad por orden de edad, de menor a mayor, y nos reímos un rato al vernos las caras.

Esto es, a grandes rasgos, lo que me espera el próximo mes, cuando nos vayamos de viaje a Dinamarca a pasar la Navidad con la suegra y cuñadas/os. Habitualmente no soy muy navideña, pero he de reconocer que el despliegue que se realiza en ciertos países te contagia de un entusiasmo infantil solo comparable al de una guardería.

Para más información sobre tradiciones navideñas escandinavas aquí dejo unos cuantos links. O también podemos interrogar a Desiree 🙂

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.